Morelia, Michoacán
Un total de nueve empresas y dos civiles en México fueron sancionados por Estados Unidos, por su presunta relación con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), así como el contrabando transfronterizo de combustibles, la evasión fiscal y el huachicoleo de crudo.
Así lo dio a conocer el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Douglas Johnson, a través de sus redes sociales.
Detalló que estas empresas y ciudadanos mexicanos pertenecen a un esquema de tráfico ilegal de crudo desde México hacia Estados Unidos, para su reingreso a nuestro país como combustibles, mediante documentos aduaneros falsificados, empresas fantasmas y evasión de impuestos por importación, lo que genera ingresos importantes a la agrupación delictiva.
Óscar Juraidini, así como siete empresas bajo su propiedad o control, Centro Cambiario La Peseta, OJ Living, RK Real King, Soma Transporte y Servicios, Ogui Fletes, OF Transportes y Sweet Waves Ltd, empresa que tiene su sede en Reino Unido, se cuentan entre los penalizados.
Asimismo, Refugio Ruiz, Jomadi Logistics y Cargo, y Ahavat Logistics Solución, dos de sus empresas de logística.
“El mensaje es claro: quienes se benefician del tráfico de drogas y armas, el robo de combustibles o cualquier otra actividad ilícita que amenace a nuestros pueblos rendirán cuentas. Bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Estados Unidos y México trabajan juntos para lograr resultados para que nuestras naciones estén más seguras”, expresó Ronald Douglas Johnson.
Y es que el contrabando de combustible y crudo se ha posicionado como la segunda fuente de ingresos para los cárteles mexicanos, luego de las drogas.
Según lo informado por el gobierno de Estados Unidos, el petróleo crudo es extraído mediante huachicoleo en México, donde no se puede procesar por la falta de infraestructura adecuada, por lo que es trasladado al vecino país del norte con documentación aduanera falsa.
En Estados Unidos, es vendido el crudo a empresas cómplices, que lo procesan y una parte es comercializado de forma local, mientras otra se regresa a México, nuevamente con documentos apócrifos.
Este esquema permite evadir el pago de costes de importación de hidrocarburos y del impuesto especial a productos y servicios (IEPS), además de generar ganancias a los cómplices estadounidenses, con una generación de recursos destinados al CJNG.