Uruapan, Michoacán
Los resultados del programa piloto “Si la separas, no es basura”, implementado en 39 colonias de Uruapan, muestran que hasta el 80 por ciento de los residuos sólidos urbanos generados en los hogares puede recuperarse mediante un esquema de separación diferenciada, lo que representa una oportunidad para disminuir el impacto ambiental del manejo de la basura y prolongar la vida útil del relleno sanitario.
De acuerdo con el diagnóstico del programa, el 50 por ciento de los residuos corresponde a materia orgánica, susceptible de transformarse en composta para su aprovechamiento en la recuperación de suelos agrícolas y forestales. Asimismo, el 30 por ciento está integrado por materiales valorizables, como papel, cartón, plástico, vidrio y metales, que pueden reincorporarse a procesos de reciclaje.
El 20 por ciento restante corresponde a residuos sanitarios y de manejo especial, los cuales requieren disposición final en el relleno sanitario.
Estos resultados confirman que únicamente una quinta parte de los residuos generados en los hogares tendría que depositarse de manera definitiva, mientras que el resto puede reincorporarse a procesos de aprovechamiento, siempre que exista separación desde el origen y un sistema de recolección diferenciada.
La implementación de este modelo también permitiría extender la vida útil del relleno sanitario de Uruapan, al reducir significativamente el volumen de residuos que diariamente ingresan al sitio de disposición final y optimizar la infraestructura ambiental instalada por el Gobierno de Michoacán, entre ella la membrana de protección diseñada para el confinamiento de los residuos que ya no pueden reciclarse.
Como parte de este programa piloto, la empresa Vida Ecológica, responsable de la operación del relleno sanitario, demostró que con dos unidades de recolección y un equipo de seis trabajadores es posible recuperar la totalidad de los residuos orgánicos recolectados para su transformación en composta, además de separar alrededor del 30 por ciento de los materiales valorizables, de manera que únicamente los residuos sanitarios llegan a disposición final.
Este modelo de manejo integral de residuos contribuye al aprovechamiento de materiales, fortalece la economía circular, reduce los costos operativos del servicio de limpia y favorece la conservación de los recursos naturales mediante la disminución de residuos destinados al relleno sanitario.